domingo, 3 de julio de 2022

Arona - Un policía local denunciado por extorsionar a turistas.

Un Policía Local en libertad bajo fianza acusado de extorsionar a turistas.

Edificio Juzgados de Arona (TejSofT)
Edificio Juzgados de Arona (TejSofT)

El agente, apartado del cuerpo, es investigado por estafa continuada, cohecho y falsedad documental tras una denuncia de una extranjera.

Un agente de la Policía Local de Arona ha sido apartado del cuerpo, tras serle abierto hace una semana un expediente de suspensión de empleo y sueldo por parte del Ayuntamiento, tras ser acusado por un juzgado de Arona de estafa continuada, extorsión, cohecho y falsedad en documentos públicos.

El agente investigado a raíz de la denuncia de una ciudadana extranjera se encuentra en libertad bajo fianza, con la obligación de comparecer cada 15 días en el juzgado, que le retiró el pasaporte.

Supuestamente, el agente se dedicaba a cobrar cantidades económicas en efectivo a jóvenes turistas que estarían bajo los efectos del alcohol o drogas, según adelantó ayer Televisión Canaria, con el pretexto de no levantarles acta de sanción, logrando así cobros indebidos.

Una de estas turistas fue la que puso la denuncia en el propio Ayuntamiento y desde aquí se trasladó la misma al juzgado de guardia y a la Dirección General de Seguridad del Gobierno de Canarias.

Un aviso anónimo inició la investigación.

El agente municipal presuntamente aprovechaba su trabajo en la zona turística para abordar, generalmente, a jóvenes turistas que supuestamente tuvieran pequeñas cantidades de droga o botellas de alcohol, o bien se hallaran bajo la influencia de estupefacientes o estuvieran ebrios.

A partir de ese momento, simulaba levantarles un acta, pero era un documento falso. En base a los datos que han trascendido, el objetivo de esa acción presuntamente era amedrentar a los afectados para exigirles una determinada cantidad de dinero en efectivo, que supuestamente cobraba en ese mismo instante y que se lo quedaba el mencionado funcionario.

La citada información fue adelantada este domingo por Radio Televisión Canaria (RTVC).

Todo el proceso de investigación se inició a raíz de un aviso realizado por una ciudadana anónima en el Ayuntamiento de Arona.

La citada vecina puso en conocimiento de la corporación local que había visto un comportamiento extraño del referido policía local a la hora de intervenir con turistas, sobre todo jóvenes que transitan algunas playas.

Desde entonces, se realizaron una serie de trámites para propiciar el esclarecimiento de los hechos, para determinar si eran ciertos o falsos.

Un trabajo de investigación de la Policía Autonómica, bajo la supervisión de la Fiscalía Provincial.

La detención fue realizada por agentes de la Unidad de Régimen Interior del Cuerpo General de la Policía Canaria (CGPC).

Y es que el Ayuntamiento puso el caso en conocimiento de la Policía Autonómica. Al estimar que podía existir uno o varios delitos, funcionarios del CGPC informaron a la Fiscalía Provincial de lo que se iba a empezar a investigar.

La Unidad de Régimen Interior realizó vigilancias al citado policía local, cuyo turno laboral era de mañana o de mañana y primeras horas de la tarde. Es decir, que sus acciones presuntamente tenían lugar a plena luz del día.

Fruto de ese seguimiento se supo que el ahora investigado patrullaba cerca de las playas y sus supuestos objetivos estaban en jóvenes turistas extranjeros de entre 20 y 25 años. De esa manera, según los investigadores, se aseguraba de que nadie lo fuera a denunciar o a desvelar su conducta presuntamente irregular.

En varios de los casos, se fijó en que los mismos estuvieran fumando porros. Y se dirigía a ellos para comunicarles que su conducta era merecedora de una sanción administrativa.

Hasta ahí, todo parecía normal. A partir de ese momento, a las supuestas víctimas les decía que, si llevaba a cabo un trámite normal, a su país les llegaría una multa de 600 euros por lo que hacían. Sin embargo, ese procedimiento no funciona así. Las multas de ese tipo se tramitan a través de la Delegación del Gobierno o, en algunos casos, del propio Gobierno canario.

Para simular que les levantaba un acta usaba un papel, que no es el reglamentario en la Policía Local de Arona.

Es decir, que presuntamente lo elaboró el citado agente en su casa con datos falsos. Ahí figuraba un logo de Policía Local, pero no se especificaba de qué municipio. Y, después, otro de los elementos de la falsificación es que presuntamente se hacía pasar por policía local de Adeje.

Después ofrecía a los "denunciados" pagarle en ese momento a él la "multa" y así evitaban que el procedimiento llegara a su país y les cobraran una cuantía mucho mayor. Presuntamente les invitaba a ir a un cajero automático que estuviera cerca, él los acompañaba y les podía cobrar 100 y en algunos casos, hasta 200 euros en efectivo.

Como es evidente, esa acta de denuncia nunca llegaba ni al Ayuntamiento, ni a la Delegación del Gobierno ni al Ejecutivo autónomo, tal y como comprobaron los policías de la Unidad de Régimen Interior del CGPC. Estos funcionarios verificaron que ese "modus operandi" se utilizó hasta en tres ocasiones.

Para ratificarlo, después de las vigilancias y comprobar tal procedimiento desde la distancia, los agentes de la Policía Autonómica se dirigían a hablar con los jóvenes turistas extranjeros, quienes les contaron, supuestamente, lo que les había pasado.

Tras lograr testimonios de dichos tres casos y tras consultar con las autoridades pertinentes, la Unidad de Régimen Interior procedió a detener al agente municipal de Arona en la tarde del pasado lunes, cuando ya había finalizado su jornada laboral.

De esta intervención tuvo conocimiento, en todo momento, la fiscal jefe de Santa Cruz de Tenerife, María Farnés Martínez, gracias a los datos ofrecidos por los funcionarios del CGPC.

El policía local arrestado es uno de los veteranos de la plantilla de Arona.

El seguimiento al agente, identificado como A.C.M., comenzó en febrero del presente año. Sin embargo, en base a las diligencias remitidas a la autoridad judicial, los hechos venían sucediendo desde, al menos, agosto del año pasado.

Los supuestos cobros ilícitos de dinero se llevaban a cabo en horas comprendidas entre las 12:00 y las 17:00 horas. En las actas de denuncia presuntamente se consignaron mal, a sabiendas, ciertos datos, como el lugar de intervención, el municipio, el número de identificación del agente o el número de registro del acta, según los investigadores.

Y, además, no se completó de forma correcta otra información, como la identificación completa de los jóvenes turistas. Y, como es evidente, tampoco figuraban en esa denuncia falsa elementos como el sello, la rúbrica o el logotipo de la Policía Local de Arona. No obstante, el papel sí se le entregaba a los afectados.

En base a esas gestiones, el funcionario policial fue arrestado el lunes 27 de junio por la tarde.

Tras ser puesto a disposición del Juzgado de Instrucción de Arona que se encontraba de guardia, se le impuso una fianza, que fue abonada por el acusado, y quedó en libertad provisional a la espera de juicio.

La autoridad judicial decretó la prisión bajo fianza del funcionario, que abonó la misma. Además, como medidas cautelares, se le retiró el pasaporte y debe firmar en el Juzgado los días 1 y 15 de cada mes.

No obstante, la investigación continúa su curso por si se hallan nuevas pruebas o indicios relacionados con este asunto.

El policía local no se ha vuelto a incorporar a su puesto de trabajo, puesto que solicitó una baja laboral, según explicaron las fuentes consultadas.

En cualquier caso, a raíz de haber sido detenido, desde el Consistorio de Arona también se le ha abierto un expediente de suspensión de empleo, a expensas de lo que decida en su momento la Administración de Justicia.

Fuente: Diario de Avisos, El Dia

0 comentarios :

Publicar un comentario

POLICÍA LOCAL DE CANARIAS BLOG, no se hace responsable de los comentarios de sus lectores, no obstante, se reserva el derecho de eliminar aquellos que atenten a derechos individuales y/o colectivos, así como aquellos que vayan en contra de la legalidad vigente.