La UNIPOL prepara su regreso a las calles de Santa Cruz de Tenerife tras cinco años.
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| Agentes de la UNIPOL en orden cerrado y coordinación de movimientos (Foto: ED). |
Los agentes adscritos a la unidad se adiestran y comienzan con una metodología de trabajo renovada.
El olor del humo de los botes fumígenos, utilizados para añadir tensión a los entrenamientos, se mezcla con el de la pintura fresca y los trabajos aún pendientes en la antigua sede de Los Campitos.
Es imposible recorrer aquellas dependencias sin recordar al entonces alcalde Miguel Zerolo y al concejal de Seguridad, Hilario Rodríguez, impulsores en 2004 de una unidad que despertaba sentimientos contradictorios.
La temían quienes frecuentaban el menudeo de drogas y quienes veían aparecer los furgones en las verbenas de los barrios. Otros vecinos reclamaban su presencia para sentirse seguros.
Los hombres de negro, con casco y defensas, se convirtieron en una estampa reconocible.
Controles en la Avenida Príncipes de España, despliegues en Añaza y convoyes que parecían anunciarse antes de llegar.
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| Agentes de la UNIPOL en orden cerrado y coordinación de movimientos (Foto: ED). |
Ahora todo vuelve a empezar, pero en una segunda etapa.
En el despacho principal, bautizado anteriormente como “el nido del águila” por las vistas panorámicas sobre la capital, se organiza el regreso.
Fuera, los aspirantes trabajan entre humo y órdenes, son 36 policías que han solicitado voluntariamente incorporarse a la unidad.
Al frente se sitúa un Inspector que conoció aquella UNIPOL, fue agente, después jefe de equipo y ahora dirigirá la nueva etapa.
El objetivo es que agentes experimentados actúen de forma coordinada, con movimientos milimétricos.
- No se admite el fallo.
- No basta con saber intervenir individualmente.
- Hay que saber quién manda.
- Hay que saber quién habla.
- Cómo se reparten.
- Cómo actuar cuando se necesita más personal.
Repiten ejercicios para evitar la improvisación.
“Tenemos una planificación y un entrenamiento que hace que nuestros movimientos sean mecanizados”.
No quiere que se confunda esa imagen con una autorización para actuar con mayor dureza.
“La diferencia no es que fuéramos más contundentes o menos contundentes; es la metodología de trabajo”.
Se refiere tanto a los ejercicios de preparación como al modo de intervenir en grupo, muy distinto al de dos agentes que patrullan juntos, en una policía de proximidad.
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| Agentes de la UNIPOL se preparan para salir a las calles (Foto: ED). |
Cuatro equipos URIEL y un mando al frente.
La estructura incluye un Inspector, un Subinspector operativo, cuatro Oficiales y cuatro equipos denominados URIEL.
Cada oficial dirige a siete u ocho policías, un URIEL constituye la unidad básica; dos pueden formar un subgrupo y cuando la situación lo exija, podrán trabajar los 36 efectivos.
En el Carnaval, por ejemplo, se prevé que intervenga la unidad completa bajo su dirección. Para un problema concreto de barrio puede bastar uno de los equipos.
La diferencia está también en quién toma la palabra.
En cada intervención habrá un mando al frente, ya sea oficial, subinspector o inspector.
El mando será quien hable; el resto seguirá las instrucciones y cumplirá las funciones asignadas. El vecino acostumbrado al trato cercano de la Policía Local podría extrañarse de que un agente no le responda directamente.
“Nuestra metodología de trabajo es que solo una persona habla”.
“Es una forma de evitar mensajes contradictorios entre componentes”.
Entre los 36 integrantes, solo cuatro pertenecieron a la antigua UNIPOL.
Hay tres mujeres y policías de edades muy diversas, desde quienes rondan los treinta años hasta quienes superan los cincuenta. Algunos habían intentado entrar en la unidad hasta tres veces durante la etapa anterior.
Todos se ofrecieron voluntarios en esta etapa y superaron pruebas de selección. Se les exige compromiso con los servicios. Los horarios serán los mismos que los del resto de unidades operativas, con turnos de mañana, tarde y noche.
La UNIPOL no elegirá por su cuenta las calles donde actuar. La Jefatura de la Policía Local recibirá las demandas ciudadanas y decidirá a qué unidad corresponde cada servicio.
Si considera necesaria una respuesta planificada de la UNIPOL, trasladará el encargo al inspector, que organizará los efectivos y el método de intervención.
Un Uriel para una situación, dos equipos para otra o toda la unidad cuando la complejidad lo aconseje.
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| Agentes de la UNIPOL se preparan para salir a las calles (Foto: ED). |
No todo requiere un furgón lleno de agentes.
En una plaza se concentran personas, algunos vecinos denuncian consumo de estupefacientes y las familias aseguran que sus hijos han dejado de utilizarla.
Una patrulla ordinaria tiene que responder además a los avisos que surgen durante el turno, acudir a un vado, una caída, molestias o problemas de tráfico.
Reunir cinco patrullas a una hora determinada puede resultar imposible. La nueva unidad, en cambio, puede reservar efectivos, estudiar el servicio y llegar con un dispositivo ya organizado.
También puede ocurrir lo contrario, si hay problemas en la entrada de un colegio, quizá la Jefatura decida enviar a la unidad de Tráfico porque el conflicto sea de circulación.
La UNIPOL atenderá solo los servicios que se le asignen.
El vecino no dispondrá de un teléfono directo para comunicar sus necesidades y requerir su presencia. Las urgencias seguirán entrando por el 092 o el 112, desde donde se movilizará el recurso oportuno.
Su actividad se centrará en los barrios, además de grandes actos y el Carnaval. Rechaza que su regreso obedezca a un aumento generalizado de la inseguridad.
“Santa Cruz no es una ciudad insegura bajo ningún concepto”.
La memoria de la UNIPOL no cabe únicamente en el organigrama. El inspector recuerda las imágenes de agentes vestidos de negro en la calle Clavel durante el Carnaval y controles cuya sola presencia cambiaba el ambiente.
“No es lo mismo ocho agentes vestidos de negro que un binomio vestido de azul”.
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| Agentes de la UNIPOL en orden cerrado y coordinación de movimientos (Foto: ED). |
Los móviles y el riesgo de las provocaciones.
En 2026, advierte a sus compañeros, cualquier persona puede estar grabándolos antes de que terminen de bajar del vehículo. Por eso, la formación incluye pautas para desenvolverse bajo la mirada de las redes sociales y no responder a provocaciones.
“Nos están esperando”.
“No podemos caer en provocaciones”.
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| Agentes de la UNIPOL se preparan para salir a las calles (Foto: ED). |
Cinco efectivos de la especialidad canina, fuera del cómputo de los 36, podrán sumarse a los dispositivos cuando sus funciones resulten útiles.
Tampoco todo será lucha contra el menudeo, la unidad tendrá formación y medios para acudir a determinadas alertas en Anaga, donde el terreno puede dificultar el acceso y retrasar la llegada de los recursos de emergencia. Alternará servicios programados con urgencias.
Antes de volver a las calles, la nueva UNIPOL pasa por un circuito de formación; los agentes rotan por tres estaciones de entrenamiento.
- Manipulación segura del arma de fuego.
- Protocolos de los dispositivos de control.
- Orden cerrado y movimientos coordinados de los despliegues.
La formación contempla además una cuarta estación, teórica, sobre el dispositivo denominado Piper, que el responsable describe como un equipo de aire.
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| Agentes de la UNIPOL se preparan para salir a las calles (Foto: ED). |
Entrenan con defensas, grilletes y dispositivos electrónicos de control o “Taser”.
El propio Inspector es instructor de dispositivos electrónicos de control. Otros formadores se ocupan del Piper y de los medios defensivos. El objetivo es evitar que un error de procedimiento marque el regreso de una unidad cuyo estreno será observado con lupa. La primera lección es saber cuándo no intervenir.
Tras cinco años sin actividad, el recinto recuperó vida el lunes. Los policías ensayan movimientos al unísono y vuelven a empezar. La UNIPOL se prepara para regresar en unas semanas a las calles de Santa Cruz.
Fuente: Policía Local de Canarias Blog.










































